
A pesar del pequeño parón que las fiestas navideñas provocan en la actividad municipal, la maquinaria jurídica no se detiene. La referencia al poder judicial tiene que ver con un tema muy candente en la opinión pública local: el PP denunció formalmente el pasado mes de noviembre a la totalidad de los ediles del PSOE por no dar cuenta (supuestamente) al resto de la corporación municipal un informe que no autorizaba, por existir riesgo de inundaciones, una urbanización en el
famoso sector 8 de la ciudad. Una acusación que llega en pleno auge del destape de casos de corrupción urbanística (el mapa del ladrillo, parafraseando a la Sexta) y cuya tramitación en los tribunales -han declarado varios implicados, entre ellos, la portavoz de los socialistas- se ve desde el PSOE como una manera de mermar el prestigio del alcalde Heliodoro Gallego, que ha defendido desde el primer momento su absoluta ignorancia sobre el informe. Desconocemos si este caso de judicalización política se resolverá antes de las elecciones, pero lo que está claro es que el asunto ha acelerado los ataques entre partidos.
23 Diciembre, 2006
NI EN NAVIDADES
13 Diciembre, 2006
PROMESAS ELECTORALES
El título del post de hoy hace referencia a dos palabras muy manidas en el lenguaje político, y que a veces no pasan de ser una utopía. Al menos eso se desprende de las palabras de la concejal popular Maribel Campos, en el pleno que tuvo lugar ayer en el Consistorio palentino y en el que el PSOE aprobó los presupuestos para 2007. La edil sostuvo que el documento no cumple las promesas electorales (de nuevo, las dos palabritas) que Gallego realizó en las últimas elecciones. Rosa Cuesta, portavoz de los populares, acusó de lo mismo al alcalde, que la atacó por donde más duele: recordándole que sus compañeros han optado por Celinda Sánchez como candidata para los comicios del próximo mayo. Una acusación un poco fuera de lugar, pero a la altura de la declaración, un tanto infantil, de Campos, que afirmaba que los socialistas habían copiado el programa electoral popular. Cruce de insultos en el último presupuesto de la legislatura, y con el que parece que se inician los enfrentamientos abiertos y con acusaciones directas entre ambos partidos de cara a las elecciones.
